¿Puede perjudicar
a la salud la infección de una raíz?
Siempre que hay infección en la raíz y lesión ósea
visible en la radiografía significa que la pulpa está infectada
con bacterias en el interior del conducto. Esa inflamación ósea
puede permanecer por varios años sin causar dolor ni daños
a la salud, puesto que el sistema de defensa de nuestro organismo está
siendo capaz de neutralizar las toxinas liberadas por las bacterias.
Sin embargo, cuando ocurre disminución de la resistencia orgánica, esos microorganismos pueden desencadenar una inflamación aguda en el hueso, acompañada de dolor y edema (hinchazón), además de ocurrir penetración de las bacterias en la corriente sanguínea (bacteriemia). Por lo tanto, felizmente, en personas saludables sin complicaciones de orden sistémico, esas bacterias circulan por todo el cuerpo y son eliminadas por las células de defensa en pocos minutos. Pero en las personas con cierta predisposición esas bacterias pueden afectar a otros órganos del cuerpo y desencadenar enfermedades sistémicas, principalmente endocarditis bacteriana y artritis reumatoide, entre otras. ¿La diabetes contra-indica
el tratamiento de conducto?
Si la diabetes está controlada o compensada, el tratamiento puede
ser realizado sin problemas, sin embargo es importante tener cuidado al
medicar con antiinflamatorios, pues está contra-indicado el uso
de cortisona.
¿En caso de artritis
reumatoide, es mejor extraer el diente infectado o intentar el tratamiento
de conducto?
Se puede intentar el tratamiento de conducto, siempre que se haga medicación
profiláctica con antibióticos, ya que la artritis reumatoide
es causada por bacterias que se encuentran en la cavidad bucal.
¿Si el paciente
tiene problemas cardíacos, se debe tomar algún cuidado especial
para realizar el tratamiento de conducto?
En pacientes con problemas cardíacos que ya se sometieron a cirugía
o que poseen defectos congénitos como prolapso de la válvula
mitral, es necesario el uso de antibioticoterapia profiláctica. Esa
precaución debe ser tomada no solamente cuando se realiza tratamiento
de conducto, sino también en cualquier otro tipo de intervención
dentaria, como tratamientos de encías, extracciones, colocación
de implantes, reimplantes etc.
Como fue dicho anteriormente, cuando se instrumenta el conducto infectado, ocurre la bacteriemia. Esas bacterias que penetran son impulsadas a la corriente sanguínea; si encuentran condiciones favorables, tienden a alojarse y a multiplicarse en esos lugares, pudiendo causar dolencias. Se recomienda en todos los casos consultar con el médico tratante quien determinará las medidas de precaución adicionales. ¿En el caso de
un diente reimplantado después de un traumatismo, el tratamiento
de conducto asegura el éxito del reimplante?
Si el diente avulsionado (que ha salido de su lugar) por un trauma fuese
reimplantado inmediatamente o dentro de 30 minutos y, en ese caso, mantenido
en la boca (saliva) o almacenado en medio húmedo (agua, e fisiológico,
leite) hasta que se lo reimplante, la probabilidad de obtener éxito
es muy elevada.
Como se produce ruptura de los vasos sanguíneos y nervios, el tratamiento de conducto es necesario y debe ser realizado en el período de una semana a 10 días para asegurar el éxito del reimplante. En el caso de fractura
accidental de la corona de un diente permanente que acaba erupcionar, ¿es
necesario realizar el tratamiento de conducto? ¿Continuará
la erupción de ese diente?
Aunque haya exposición de la pulpa (nervio del diente), con hemorragia,
el tratamiento de conducto no debe ser realizado, pues la raíz
no está totalmente formada. En esos casos, se realiza solamente
la remoción de la pulpa coronaria (nervio de la corona del diente),
manteniendo la pulpa radicular para que la raíz complete su formación.
Es importante que, durante ese período, se realice un control periódico con radiografías y pruebas especiales para verificar la vitalidad del diente y la evolución del tratamiento
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